La última película de Lars Von Trier fue víctima de
todo tipo de polémicas desde el momento en que se anunció el inicio del
proyecto. Juntar el nombre de este provocador e incómodo cineasta con una
película con sexo explícito de más de
cuatro horas de duración no hacía más que predecir una sucesión de carnaza
autoregocijante y recreativa filmada con excelencia, sin florituras y con el
discurso más hiriente del incisivo danés. Pues bien, una vez visionadas las dos
partes en las que por motivos comerciales se ha visto desmembrada la obra
(ambas, también es verdad, altamente censuradas), es una decepción tanto para
los que buscaban carnaza como para los que buscaban la obra magna de Von Trier,
quedando sin embargo por debajo de , sin ir más lejos, Melancolía.
Bien es cierto que el discurso eminentemente cultural
que se articula en el diálogo que Joe y Seligman mantienen durante todo el
metraje es muy interesante, en el que mediante el manejo de diferentes
referencias culturales establecen analogías entre la sexualidad y la pesca con
anzuelo, los árboles, la música de Bach (particularmente logrado el fragmento
de la polifonía con las pantallas partidas) o la iglesia y sus represiones,
afirmando certeramente que aunque las reprimimos todos tienen perversiones
sexuales desde la tierna infancia, y que, como Seligman defiende, Joe no es
mala persona y su comportamiento, aunque altamente reprobable en esta sociedad,
es lógico y razonable, tan solo algo animal. Pero aunque ciertas partes se
sigan con interés y el cuidado estético, sobre todo en la presentación de los
intertítulos de cada capítulo, es delicioso, la narración se hace pesada en
muchos momentos, habiendo episodios tediosos en su totalidad y partes que no
llegan a mucho. Aunque en la Parte 2
se encuentran las reflexiones y desarrollos más acertados de Joe, finalmente no
queda clara a dónde se quiere llegar con esta narración pormenorizada de su
vida con esperado final que rompe el happy ending engañoso, y no es
seguro si tanto metraje era necesario para contar esta historia.
Con todo, es una buena película de visionado útil y
momentos disfrutables.
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