Project X- Exaltación de la amoralidad


Todd Phillips, director de las exitosas "Resacón en las Vegas", produce ahora una comedia de "found footage" (sigue la moda del mockumentary) dirigida específicamente a un público juvenil, que bajo su apariencia de desmadre superficial esconde una realista y, por tanto acertada disección de los ideales de diversión de los universitarios yanquis (y, por imitación, del resto del mundo): destructivas fiestas con miles de desconocidos en las que follar y drogarse hasta acabar hecho un despojo es el máximo objetivo. Si no haces esto, moraleja del filme, serás un perdedor ignorado.

Thomas, Costa y J.B. son tres amigos de 17 años que con motivo del cumpleaños de Thomas deciden organizar un fiestón en la vacía casa de sus padres, aprovechando además para labrarse un nombre en el instituto. Lo que en principio iba a ser una velada sencilla con unas pocas personas en el jardin se convierte, por mediación del boca a boca, en una congregación de mil quinientas personas llena de música y drogas que escapa al control de sus organizadores y termina con intervención policial y la casa destruida. Tendrá que pagar el destrozo de por vida, pero será recordado por montar la fiesta más épica de la Historia.

La trama es terriblemente sencilla, centrándose la película únicamente en recrear un sarao de inmensas proporciones en el que cada escena se busca el "más difícil todavía". Los actores son amateurs y no ofrecen de sí mismos lo que les exige el guión (habríamos agradecido un mayor desarrollo de los tres empáticos protagonistas). El recurso de la grabación cámara en mano contribuye a crear un acertado realismo, pero no va más allá de lo típico, y en algunos casos no se justifica cómo se han realizado algunos planos. Cómo comedia no es particularmente brillante, pero si la ves con una actitud despreocupada resulta entretenida (este tipo de películas es fundamental verlas en compañía en una ambiente de distensión). El mayor atractivo, efectivamente logrado, es llevar a los límites del desmadre todo lo que sucede en la fiesta, de tremenda espectacularidad: coches en piscinas, gnomos rellenos de éxtasis, enanos en hornos, gente saltando desde el tejado y senos al descubierto. Sin embargo, aunque muchos medios escritos que la historia es totalmente imposible, me atrevo a detallar: hasta la mitad de la película y el desenlace los sucesos sonmuy realistas. Este modelo de fiesta está a la orden del día. Servidor ha vivido más de una.

Si no valoramos la película en profundidad y consideramos su incorreción política como un recurso cómica esta es una película con personalidad propia, pero no deja de aportarnos un terrible mensaje: Los jovenes de hoy en día carecemos de valores morales y vanagloriamos la fiesta como diversión por sí misma, sin importar con quienes estamos y las relaciones humanas con los cercanos más allá del deseo de que sean muchos. Uno sólo triunfa en una fiesta si pilla un pedo de tamañas proporciones que te deje hecho un despojo que produzca verguenza ajena, y tirarte a esas chicas bombón a las que nunca podrás optar y que no valen para nada más pues, siguiendo el punto de vista falócrata y regresivamente machista de esta película y tantos otros productos americanos (aceptada en sociedad), no son más que un par de tetas y un agujero.  Tu salud y horas de sueño no importan, mejor cuantos más daños causes, más problemas te crees con policía y vecinos y más decadente acabe. A ser posible organiza una cada semana. Y, además, tus padres te reirán la gracia.

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